IBR on dairy farms: How to win the game?

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IBR on dairy farms: How to win the game?


 

La IBR es una enfermedad que parece estar parcialmente controlada en algunas áreas del territorio nacional.


Sin embargo, no ver síntomas clínicos no significa que no haya IBR en las explotaciones.
 

Es muy normal tener granjas con animales infectados a la IBR sin manifestar enfermedad, sin embargo el virus circula libremente infectando nuevos animales. 
 

To achieve effective vaccination against IBR, factors such as the type of vaccine and the protocol used are crucial.

 

Ante tal situación, no se puede determinar que la enfermedad está bajo control.
 

A continuación, analizamos un caso real de campo donde se controló la enfermedad en una granja lechera después de un brote de la IBR.

 

¿Cómo ganamos la partida a la IBR?

 

  • Identificación de la prevalencia: Conocer la situación actual de la enfermedad en las explotaciones que gestionamos nos permite tomar decisiones adecuadas. Sin saber el estado epidemiológico, es imposible tener éxito en nuestro plan frente a la IBR.
     
  • Bioseguridad: Establecer medidas de bioseguridad que eviten la entrada del virus desde el exterior, pero también que eviten la infección procedentes de animales ya existentes en la explotación.
     
  • Vacunación: es una herramienta esencial para controlar la enfermedad. A la hora de vacunar un rebaño, son 2 los objetivos que debemos cumplir; contra la enfermedad y bloquear la re-excreción del virus en animales positivos o recién infectados. Los planes vacunales deben cumplir ambos objetivos.

 

¿Es posible en situaciones de campo bloquear la circulación del virus?


En este artículo, se describe el caso real de una granja de leche que ha sido capaz de controlar la IBR mediante buenas medidas de bioseguridad tanto externas como internas y mediante un acertado plan vacunal.
 

El caso se desarrolla en una granja del noreste de España con alrededor de 600 vacas en ordeño, sin contacto con animales de otros rebaños y declarada libre de IBR.


La recría aunque se encuentra en la misma explotación que las vacas en ordeño no mantiene contacto directo, evitando así infecciones desde los diferentes grupos.


El plan vacunal frente a la IBR se realizó con vacuna marcada viva aplicada por primera vez en novillas de 13-14 meses justo antes de la 1ª inseminación, conjuntamente con una trivalente frente a BVD, PI-3 y BRSV (vivo).


A partir de aquí la revacunación del rebaño se hizo cada 6 meses con ambas vacunas, protocolo empleado en los países bajo un control de la IBR.
 

A principios de 2016 terneras de aproximadamente 3 meses de edad sufrieron un brote de neumonías en 2 lotes con 30 animales cada una que por error, quedaron sin vacunar frente a BRSV, Mannheimia haemolytica e Histophilus Somni.

 

¿Cómo identificar el origen del problema?


El veterinario ante tal sintomatología decidió tomar 2 tipos de muestras:

  1. Hisopos nasales: el objetivo era ver la excreción de algún virus circulante.
     
  2. Serología: identificar mediante test ELISA la circulación de los virus BVD, BRSV y IBR.


Los resultados verificaron que los animales sufrieron un brote clínico de BRSV y de la IBR. Aproximadamente el 50% de los animales del lote sufrieron infección frente a la IBR.


 

¿Cuál es el origen del brote de la IBR?


La entrada del virus se atribuye a un posible contacto con animales de otras explotaciones los cuales eran transportados en el camión que recoge los machos destinados para engorde.


Dicho camión accedió a la zona donde estaban los animales jóvenes infectando dicho lote, existiendo un descuido en la bioseguridad de la explotación.

 

¿Cómo solucionar el problema de volver a ser positivo a IBR?


Ante tal situación, con animales jóvenes positivos a IBR y con posibilidad de infectar animales sanos, se tomó la decisión de empezar un plan de vacunación más agresivo.


Vacunación desde los 3 meses de edad con 2 dosis en la primovacunación asegurando una excelente respuesta inmunitaria, a partir de aquí la revacunación cada 6 meses favoreciendo el bloqueo de la circulación del virus.


Se mejoraron las medidas de bioseguridad, prohibiendo la entrada del camión que recoge los machos a la zona donde están los animales.

 

¿Cuáles fueron los resultados ante tales medidas?


Con el fin de valorar la eficacia de las medidas empleadas, se tomaron muestras de sangre en noviembre 2017 y 2018 para analizar la circulación del virus.

Tabla 1: Resultados de la serología - Nov. 2017

 

Los resultados de las serologías fueron muy significativos en cuanto a la eficacia de la vacunación y del protocolo empleado en la granja.


Los resultados en 2017 demostraron una positividad clara en las vacas de 1ª lactación, las cuales correspondían a las terneras infectadas a principios de 2016. (Tabla 1).


Las muestras tomadas un año más adelante, volvieron a demostrar la no infección de nuevos animales en la explotación. En este caso, la mayoría de los animales infectados correspondieron a vacas de 2ª lactación, siendo posiblemente los mismos animales infectados en 2016.

Tabla2. Resultados de la serología Nov 2018
 

¿Controlamos la circulación con planes vacunales cada 6 meses?
 

Esta experiencia de campo nos confirma que ante medidas de bioseguridad estables y protocolos de vacunación semestrales con vacuna viva podemos controlar la IBR.