Leptospirosis canina

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Leptospirosis canina


ETIOLOGÍA:

Infección producida por Leptospira interrogans, principalmente por los serovares canicola e icterohaemorrhagiae.

Pueden sobrevivir en terrenos húmedos y aguas superficiales y efluentes (pH no ácido) durante semanas.

 

EPIDEMIOLOGÍA:

Se da sobre todo en meses de verano y otoño, y en perros que viven en zonas rurales, de caza o en contacto con muchos otros individuos.

 

TRANSMISIÓN:

La principal fuente de infección es la orina de los animales infectados; éstos pueden excretar la bacteria de forma intermitente durante meses. El contagio se da a través de las mucosas o bien de abrasiones en la piel.

 

SIGNOS CLÍNICOS:

El periodo de incubación es de 5 a 15 días. En los casos graves, la enfermedad se desarrolla súbitamente y se caracteriza por debilidad leve, anorexia, vómitos, fiebre y a menudo conjuntivitis leve.

En algunos perros puede observarse ictericia (coloración amarilla de piel, ojos y mucosas) como primera manifestación de la enfermedad. Puede aparecer dolor en la región lumbar (zona renal). Al avanzar la enfermedad, se pueden observar vómitos y diarreas sanguinolentas, indicándonos la presencia de una gastroenteritis hemorrágica. Suelen aparecer problemas renales, siendo esto la causa principal de muerte en los animales afectados.

 

DIAGNÓSTICO:

El diagnóstico se realiza inicialmente mediante la sintomatología clínica, pero como en otras muchas enfermedades infecciosas, la serología nos confirmará el diagnóstico presuntivo.

 

TRATAMIENTO, PREVENCIÓN Y CONTROL:

Para el tratamiento se recomienda la terapia antimicrobiana. Deben tratarse las complicaciones secundarias a medida que estas aparezcan.

 

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